viernes, 4 de abril de 2014

Diferente



Viernes IV de cuaresma

Sabiduría 2, 12-22 Lleva una vida distinta de los demás.

Y su conducta es diferente; es un reproche para nuestras ideas, y solo verlo da grima. Así es el sabio que procede de ti. Así el que quiere parecerse más a Ti, Señor de la sabiduría, verbo eterno del Padre. En medio de nuestra sociedad corrompida, testigo de tu amor, de tu belleza, de tu perdón, bálsamo para las heridas, consuelo para los corazones desgarrados. Pasar haciendo el bien, como lo haces tú. Llevar una vida distinta a los demás, sin adorar el dinero, sin caer en el consumo, dando la vida por el que más lo necesita. Sin aparecer.


jueves, 3 de abril de 2014

Agua II



Jueves IV de cuaresma

Jn 5, 31-47 Vosotros quisisteis gozar un instante de su luz

Tu luz. Tu claridad. El resplandor de tu presencia. Tu aliento de arco iris. Mi vida. Gozar quiero contigo, y mi gozo te ofrezco. Que no me busque a mí cuando te busco. Revísteme de tu luz, o déjame en la oscuridad de mi propio calabozo. Solo te pido que mis tinieblas no me cubran. Solo te pido desaparecer en ti. En el alba de su ser eterno porn mi vida para siempre.


miércoles, 2 de abril de 2014

Luz



Miércoles IV de cuaresma

Is 49, 8-15 Venid a la luz

        Me dices ven, y voy hacia ti. En ti desaparecen mis sombras, desaparece mi luz. Me adentras en tu nubarrón iluminado y me transfiguras. Abres tú la mano y sacias de favores a todo viviente.



martes, 1 de abril de 2014

Agua



Martes IV de cuaresma

Ez 47, 1-9 Manaba agua

Báñame en tu agua, refréscame en tu caudal, que mi boca beba del manantial que brota en tus entrañas y salta hasta la vida eterna, deja que mi cuerpo se bautice en tu río y se revista de tu plenitud transparente, cristalina. De esa plenitud que pasa desapercibida, que aparentemente no existe, pero que sostiene el mundo. A la vera de tu río me haces crecer como frutal, no marchitas mis hojas, me haces dar cosecha en cada luna, me tienes ahogado en tus abismos.



lunes, 31 de marzo de 2014

Gozo y alegría



Lunes IV de cuaresma

Isaías 65, 17-21 Habrá gozo y alegría

Me gozo con tu presencia, me alegro con tu cercanía, más íntima que mi propia intimidad. Gozo y alegría al ser transformado por ti, pues si tú estás conmigo, ¿a quién temeré? ¿Quién me separará de tu amor? Gozo y alegría sin bullicio, gozo y alegría en la fe. El ser en tí, el verdadero ser, en la bondad, en la verdad, en tu belleza.

viernes, 14 de febrero de 2014

“María, Madre y hermana”


Ambientación:

María.pngHe aquí la Reina del cielo, mi hermana […] También tú, hermano del Carmelo, con diligente atención muéstrate como hermano bueno […] Ella es dulce, de una dulzura inestimable; es bella, de una belleza inefable: ella ofrece a quien la contempla un milagro grande de belleza. El Creador de todo el universo gastó todos sus colores para su belleza y quiso demostrar toda la habilidad de su arte. […]
No se la puede nombrar sin inflamarse, ni se puede pensar en ella sin que se alegre el cariño de los que la aman. Ella no entra en un religioso recuerdo sin la dulzura de que ha sido divinamente dotada. Por tanto, su amado nombre se hace dulce a tu corazón y a tu boca. Repetirlo a menudo es de estímulo eficaz para renovar el alma. […]
Tráela muchas veces a tu mente, cuantas veces te sientas distraido, negligente o mal ocupado. Haciendo esto, te perfeccionarás cada día en la verdadera custodia del corazón, en la quietud interior y en toda virtud. […]
Quererla es suma virtud; ser queridos por ella es la más grande felicidad.
(Arnoldo Bostio, O.Carm. 1445-1499)


Del evangelio según san Lucas

 Cuando decía esto, una mujer de la multitud alzó la voz y dijo: ---¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron! Él replicó: ---¡Dichosos, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

Lc 11, 27-28
Oración:

María, modelo de caridad perfecta, haz que en nuestra comunidad, vivamos como hermanos en el Señor. A ti, que eres Madre y hermana de los Carmelitas, te pedimos que intercedas por nosotros a Dios para que construyamos nuestra familia desde la alegría de la fe. Amén